Receta

Fue hasta la biblioteca, escogió la antología preferida de microrrelatos, puso agua a hervir, le echó un caldito de verduras, esperó a que se disolviera. Abrió el libro, sacudió las páginas y le agregó todas las letras.

11 comentarios:

  1. Excelente.. me quedo en silencio..


    Un abrazo
    Saludos fraternos...

    ResponderEliminar
  2. Un caldito caliente con letras escogidas le hace muy bien al alma.
    Un abrazo
    Yeli

    ResponderEliminar
  3. Menudo empacho. Todas las letras, qué barbaridad.

    ResponderEliminar
  4. Muy originales tus posts.
    Enhorabuena

    ResponderEliminar
  5. Son deliciosas tus hiperbrevedades, ideales para una tarde gris y de suave lluvia como la de hoy.
    Besos.

    ResponderEliminar