Un gesto único

Pilar me atendió en su casa. Era una amiga de una amiga e iba a darme información clave sobre la Enfermedad de Alzheimer. La necesitaba para la novela que estoy cocinando a fuego lento.
Al principio no me di cuenta porque esto no se trata de parecidos físicos. Tampoco se trata del típico “me hacés acordar a fulanita de tal”. No. Esta chica no me hacía acordar a nadie.
Después de un rato de oírla hablar y gesticular, no tuve dudas. Era Laura.
Laura es una amiga que vive en Argentina y que veo, con suerte, una vez al año cuando voy de visitas a mi país.
Me puse feliz de la vida.
En el medio de una explicación importante, esbocé una sonrisota que no venía al cuento. ¿Quién no se iba a poner contenta de ver a una amiga que desde hace tiempo no sabe nada? Claro que a Pilar no podía explicarle a qué se debía la inapropiada sonrisa. Por eso salí con una anécdota que vi en la peli La caja de Pandora. Este tipo de cosas es mejor guardárselas para uno mismo o compartirlas con el que se tenga mucha empatía o fume mucho porro.
No sé si Laura también se sintió contenta de verme, yo creo que sí, especialmente cuando oí que Pilar, en un momento determinado y sin necesidad, me llamó como lo hacía mi amiga.
Al terminar la charla con Pilar, le agradecí por su tiempo, nos saludamos y fin de este encuentro.
Todo esto me dejó pensando. No era la primera vez que me pasaba.
Cuando viví en Nueva York cuidaba a dos niñas adorables y la más pequeña de vez en cuando era Rocío, mi hermana menor, y nunca tuve dudas de ello.
Se trata de un gesto único, algo distintivo como la huella dactilar, que no se repite en nadie, el alma de una mirada, el brillo particular en un cuerpo.
Me pregunto: ¿quién más podré ser yo fuera de mi mapa genético?

4 comentarios:

  1. ¿quién más podré ser yo fuera de mi mapa genético
    Dime...¿Quien?
    Me gusto leer tu relato...
    Me dejaste pensando...

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  2. me gustan las ideas sobre las que escribis, me gustan los detalles, tu mirada curiosa y sencilla

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  3. Yo creo haberte visto hace unos días por acá, en Argentina. Eras algo distinta (y eso que casi ni te conozco), pero te reconocí al escuchar un relato. En él contabas algo que parecía simple, y al instante toda la contundencia caía sobre los oídos.
    Fue lindo verte, aunque tal vez no hayas sido vos

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  4. gla., tal vez alguien se anime a decírtelo. Tal vez te lleves esa sorpresa. Ojalá. Pero si te lo dijeran, cómo mirarías a la persona? Pensarías que se trata de un chiflado? Si es así, no te culpo. Yo soy la peor candidata para estas cosas aun creyendo en ellas por vivenciarlas. Hay que ver la estupidez que uno tiene que quitarse de encima para poder ver un poco más.

    Paco, que bueno que hayas venido sin invitación. Esos son los mejores regalos sorpresa.

    Hermes, palabras directas de alguien que baila con ellas. Gracias por esta revelación. Me hacen feliz :)

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